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APUNTES PARA UNA HISTORIA DEL MAGISTERIO EN LOPERA (1748-1998)

Por José Luis Pantoja Vallejo - Cronista de Lopera.


INTRODUCCIÓN:

Bajo el título "Apuntes para una historia del magisterio en Lopera 1748-1998", englobamos de forma muy concisa los hechos más importantes acontecidos a lo largo de 250 años de historia. Antes de nada, queremos destacar los problemas inherentes a todo lo relacionado con la escuela, debido a una costumbre de los políticos en determinados periodos de la historia, que se podría considerar enfermiza o cuanto menos maniática, de manejarla, dominarla, censurarla y hacer de ella un dogma de transmisión de sus ideas en las generaciones más jóvenes con el fin de perpetuar sus ideales.

Hecha esta aclaración, queremos dejar constancia de que volver la vista atrás, echar mano de la historia de la aulas, constituye todo un cántico a la memoria de los tiempos pasados, que en este tema que nos ocupa, nunca fueron mejores. La historia de la educación en nuestro pueblo es similar a la acontecida en otros pueblos del entorno, una historia plagada de incertidumbres y de muchos claroscuros, una historia, que arroja quizás, más sombras que luces.

Hablar de educación en Lopera suscita en nuestro recuerdo imágenes imborrables de la infancia, lapiceros, pizarras, juegos, libros, amistades,... y, cómo no, la sombra indeleble de nuestro querido maestro, unida en los últimos 70 años al gran edificio escolar, que el destino quiso ponernos en nuestro camino. Hablar de educación en Lopera es evocar instantáneas apegadas a los ladrillos de las paredes del viejo edificio, fotogramas de una película, que transcurre entre pupitres, recreos, maestros armados de paciencia (y en muchos casos de "palmetas" y mal genio), moreras, gorriones, chimeneas de leña y tantas otras pequeñas cosas almacenadas en el interior más entrañable de cada persona.

ETAPAS DE LA EDUCACIÓN:

Nuestra aportación a la historia de Lopera, que todavía está por escribir, es un balance, pensamos que exhaustivo, de las distintas etapas por las que ha pasado la educación en nuestro pueblo. Desde los primeros años de enseñanza anclada a los dogmas de la política de turno, a la clarividencia de la República, pasando por las penalidades de la época franquista, para llegar, finalmente, a los grandes logros que ha traído la democracia a nuestro país. Los que siguen, son unos breves apuntes entresacados de las líneas todavía deshilachadas de un libro que estamos terminando y en el que se recogen 250 años de historia del magisterio loperano, de historia del pasado acontecido en las aulas de nuestro pueblo. Un libro que hemos ido tejiendo con la ayuda inestimable del saber y, cómo no, del recuerdo popular. Son las fuentes humanas a un nivel puramente oral, que todavía están abiertas a cuantas aportaciones podáis hacernos los que estáis ahí, interesados en un mejor conocimiento de nuestra historia. Pero también hemos escudriñado en las escasas fuentes escritas disponibles, sesgadas en su última parte, por una guerra que quiso acabar con muchas páginas sugerentes de nuestro pasado. Concretamente, hemos utilizado libros de actas y listados procedentes de la Delegación Provincial de Educación, así como escritos existentes en nuestro archivo municipal.

Para su estudio, destacaremos 6 etapas en la historia de la educación en Lopera:

1.      La educación entre 1748 y 1838.

2.      Etapa marcada por la utilización del Convento de San Juan de Dios como centro de enseñanza (1838-1931).

3.      La breve etapa republicana (1931-1936).

4.      La guerra civil (1936-1939).

5.      El periodo franquista (1939-1976).

6.      La época democrática (1976-1998).

LA EDUCACIÓN ENTRE 1748 Y 1838:

En una primera aproximación encontramos maestros de Primeras Letras y preceptores de Gramática, allá por la segunda mitad del siglo XVIII, faltos de casi todo tipo de material, pero repletos de ilusión y ganas de trabajar. Dotados de exiguos salarios y muy pocos medios, tenían auténticas dificultades para sobrevivir. Los maestros se dedicaban a la enseñanza elemental de los niños pequeños y los preceptores impartían Latín a aquellos discípulos mayores, que contaban con más conocimientos. El ya desaparecido Convento de los Franciscanos Descalzos o del Santo Cristo fue el lugar en el que se impartían las clases de Gramática y, muy probablemente, en sus domicilios familiares las clases de Primeras Letras. Eso sí, separados los niños de las niñas, que por aquel entonces eran una minoría. En estos momentos la educación todavía no era gratuita y existía gran absentismo escolar. El preceptor de Gramática más antiguo, que hemos encontrado es Diego Martínez de Morales, del que sólo conocemos que otorgó su testamento en 1687 ante el escribano José Andújar, tal y como consta en el Archivo Histórico Provincial de Jaén (Legajo 3922, folio 7). La mejor documentación escrita la encontramos en tiempos del preceptor Juan Francisco Neri Villaroel y Lara (1748) y del maestro de Primeras Letras, Juan Francisco González y Puentes (1794).

De Juan Francisco Neri se conserva en el archivo municipal un curioso auto de oficio fechado en 1752 en el que se le acusa de haber dejado embarazada a la doncella Catalina de Asensio y en el que consta que según declaración de ésta el embarazo tuvo lugar en casa de los padres del Preceptor de Gramática. El juez puso a Catalina de Asensio a cargo de un vecino hasta que dio a luz un niño y éste se bautizó. Juan Fco. Neri declaró haber mantenido relaciones carnales con Catalina de Asensio, por lo que fue encarcelado, se le embargaron los bienes y se le multó con 500 ducados, obligando a los padres del Preceptor de Gramática a que criasen al recién nacido. Como puede apreciarse, la conducta de los enseñantes siempre ha sido más recta y ejemplificante, que la de los mismos gobernantes. La anécdota no merece más comentarios.

ETAPA MARCADA POR LA UTILIZACIÓN DEL CONVENTO DE SAN JUAN DE DIOS COMO CENTRO DE ENSEÑANZA (1838-1931):

Avanzando en el tiempo llegamos a otra etapa singular en la historia de la educación loperana. Me refiero a la decisión tomada por el ayuntamiento en plena desamortización de 1838 de destinar la enfermería del Convento de San Juan de Dios como escuela pública. Este hecho denota un incremento de la importancia de la educación por parte de los políticos. Las clases de Gramática desaparecen y sólo queda una escuela gratuita para pobres a cuyo cargo está Francisco Acevedo un maestro con un sueldo de 200 ducados anuales, pagados por el ayuntamiento. En 1841 se crea otra aula más, de forma que existe una con 123 niños y otra con 58 niñas. Resulta curioso que la maestra al cargo de la escuela de niñas, María Inés Jabalera, cobre 50 ducados anuales, frente a los 200 ducados del maestro Francisco de Blanca. Una prueba palpable de la discriminación de la mujer, que observaremos perpetuada bastantes años más. Entre los documentos que hemos encontrado en esta época destaca un interrogatorio realizado en 1848 sobre aspectos muy concretos de la educación en Lopera, entre los que destacamos a grandes rasgos:

·       Existe sólo una escuela pública y ninguna privada.

·       Las clases son gratuitas sólo para los pobres y los que pagan lo hacen en porcentajes variados según la renta familiar.

·       Existe un maestro, Bernardo Lorite y una maestra, Mª Inés Jabalera.

·       El maestro cobra 3000 reales de vellón (unos 272 ducados) y la maestra 1100 (100 ducados), sueldos que indican la perpetuación de la discriminación por razón de sexo. No obstante, hay que señalar que la titulación del maestro es superior (Clase elemental), mientras que a la maestra no se le exige título y sólo se le hace una prueba de acceso por parte del ayuntamiento. Esta desigualdad de exigencia, parece que da pie a los políticos a mantener también diferencias en el sueldo.

·       Asisten a clase: 81 niños, de los que 41 no pagan; y 70 niñas, de las que 15 lo hacen gratis.

·       Parece que el número de niños se viene manteniendo estable los años anteriores.

·       Hay una gran diferencia entre la instrucción que reciben los niños y las niñas. Los niños tienen libros de textos (por ejemplo, Escuela de Instrucción Primaria de D. Ricardo Díaz de Rueda) y además reciben enseñanzas de Religión y Moral, Urbanidad, Lectura y Ortología, Aritmética y otras materias más. Las clases de las niñas, sin embargo, consistían en leer, escribir, contar, hacer media, bordado empastado y en tul y doctrina cristiana.

·       La edad escolar oscila entre los 5 y los 11-12 años.

·       Hay que destacar que según este interrogatorio el convento de San Juan de Dios sirve para dar las clases de niños, además de vivienda para el maestro. Las clases de niñas se imparten en la casa de la maestra. Desconocemos si este hecho fue provisional o perduró algunos años.

Llegados ya al presente siglo, encontramos un comienzo esperanzador del mismo, al mostrar los políticos un interés inusitado por mejorar la educación del pueblo. Fue el alcalde Desposorio Toro, allá por el año 1922 el que propuso por vez primera la necesidad de que Lopera contase con un grupo escolar propio. Este hecho marcará de una forma singular los aconteceres educativos de los loperanos hasta el día de hoy. Tras el paso dado por el ayuntamiento, se adquiere en 1924 a Alfonso Sotomayor el solar donde ubicar el centro y los patios de recreo. En 1925 el maestro Martín Valcárcel propone la construcción inmediata del centro, dadas las necesidades que tiene el pueblo. Es el ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, Javier García de Leaniz, quien concede la construcción del centro, por lo que el ayuntamiento decide declarar al ministro hijo adoptivo de Lopera y ponerle su nombre a la calle Horno. En 1926 se hace entrega del solar y se comienzan los trabajos de preparación del terreno, pero con muy poco personal. El ayuntamiento solicita diversos préstamos, pero hasta 1929 no le es concedido uno por el Banco de Crédito Local por valor de 200.000 ptas. a un interés del 6 %. Lo curioso del préstamo es que el director de este banco era García de Leaniz, que ya había abandonado la política. La obra es adjudicada al contratista Ángel Palacios y es proyectada por el arquitecto José Corbellá Pené, natural de Andújar. Hasta 1931 no se entrega al edificio, al mismo tiempo que las casas de maestros. Para nosotros todo el periodo de construcción abarca desde 1924 hasta 1931. Su punto intermedio, 1928 nos señala por qué hablaremos de 70 aniversario más adelante.

LA BREVE ETAPA REPUBLICANA (1931-1936):

Antes de llegar al gran descalabro que supuso para la educación la guerra civil y la dictadura que siguió a la misma, nos detendremos en una fase corta pero muy fructífera en el terreno educativo, como en tantos otros de una hipotética España progresista. Nos referimos a los primeros años de andadura de la II República, en los que pudo maniobrar sin presiones y sin conspiraciones. El breve periodo que va desde 1931 hasta el comienzo de la contienda civil, señala un incremento cualitativo sin precedentes en el ámbito educativo. A partir de 1936 la educación se convierte en una herramienta política en manos de ambos bandos. Por un lado, nuestro colegio, construido durante la dictadura de Primo de Rivera, entra en funcionamiento y es dotado de todo el mobiliario preciso para una enseñanza de calidad. Imaginemos por un momento el mismo centro que hoy utilizamos para un total de 24 unidades, tan sólo para 12 unidades. Pensemos las innovaciones del momento: en el ámbito material, se construye el centro elevado del suelo para evitar ruidos, todas las clases cuentan con chimenea y suelo de madera, amplias galerías para realizar los recreos los días de lluvia, aulas muy amplias, zona de servicios para niños y para niñas; a nivel pedagógico, libertad de cátedra, integración social de las clases obreras, libertad religiosa, coeducación, carácter creativo e innovador de la enseñanza, cursos de formación permanente del profesorado, por citar sólo algunas de las propuestas señaladas en la constitución de 1931. Hasta la fecha no hemos podido constatar de manera fehaciente si al inaugurarse el centro estaban juntos los niños y las niñas como establece el ideal republicano.

Los presupuestos destinados por el ayuntamiento a la instrucción pública a lo largo del periodo 1870 a 1957 atestiguan lo que acabo de exponer. Si el curso 1870-71 se destinan 4870 ptas. y 25 céntimos a educación, esta cantidad baja drásticamente al llegar la dictadura de Primo de Rivera y en 1924 son sólo 1850 ptas. las que se presupuestan, cantidad que baja a tan solo 650 ptas. en 1930 y que con la llegada de la II República en 1931 sube hasta la cantidad astronómica de 35270 ptas. De nuevo el franquismo rebaja esta cifra a 9758 ptas. y 20 céntimos en 1939, cantidad que se incrementa poco a poco hasta llegar en 1957 a 77760 ptas. y 18 céntimos. Se constata, pues, la poca relevancia que tiene la educación para los regímenes dictatoriales.

Hacia 1927 vio la luz el único centro privado que ha existido a lo largo de la historia de Lopera, el colegio "Sagrado Corazón de Jesús", regentado por las hermanas de la Cruz. En este centro, situado junto a la ermita de Jesús, se impartieron los niveles de Preescolar y los primeros ciclos de la Educación General Básica. En las décadas de los 50-60 el centro contaba con comedor y tenía 2 ó 3 secciones (unidades que agrupaban varios niveles) de niñas. Algunas hermanas que impartieron clases en el centro fueron: Hermana María de la Aurora, que hacía la función de supervisora, Hermana María del Refugio, que era pianista, o Hermana San Isidro, que era bordadora.

LA GUERRA CIVIL (1936-1939):

La llegada de la contienda civil supone en la zona fascista una ruptura total de todos los avances en materia educativa llevados a cabo por la República y marca un periodo negro en la historia de España, que salpica a todos los ámbitos de la sociedad, incluida, claro está, la educación. En estos años (1936-39) se dan clases en el número 2 de la Plaza de José Antonio, en una casa propiedad de D. Bernardo Velasco. La pobreza intelectual y las penurias de todo tipo nos impiden ampliar más este periodo en el que no ocurre prácticamente nada de interés y en el que el absentismo escolar está a la orden del día. Los grupos escolares son utilizados para usos militares y quedan semiderruidos.

EL PERIODO FRANQUISTA (1939-1976):

Terminada la guerra, el bando ganador acomete la tarea de reconstruir los grupos escolar, al mismo tiempo que se encarga de destruir toda la obra progresista llevada a cabo por la II República. En este periodo franquista, la escuela se llena de enseñas totalitarias, propias de un régimen en el que impera el adoctrinamiento ideológico. Los primeros años sirven para depurar el profesorado y eliminar a todos los que pudieran ser simpatizantes del gobierno republicano. Fue un objetivo prioritario de la dictadura utilizar las escuelas para inculcar en las nuevas generaciones los intereses patrios en la dirección que se marcaba desde las altas jerarquías. La aulas de la postguerra se identificaban por las enseñas propias de los regímenes fascistas, en nuestro caso el retrato del dictador, junto con el de Primo de Rivera, al lado de la estampa casi siempre coloreada de la Inmaculada. Estado e iglesia, iglesia y estado dictaban las normas educativas. Era el nacional-catolicismo. Ambas instituciones mostraron una férrea presión sobre el magisterio de la época, maniatado ante cualquier brote de libertad de cátedra y anclado a unos textos manipulados y censurados hasta la saciedad.

En Lopera este agrio periodo de nuestra historia tiene muy diversos signos identificativos, muchos de los cuales son de índole generalizada en todas las poblaciones. A modo de resumen, destacaremos los más significativos:

·         La enseñanza, como hemos comentado anteriormente, está controlada a nivel político y eclesiástico. Prueba de ello es la denominada Junta Local de Enseñanza Primaria (equivalente al actual Consejo Escolar, aunque con más prerrogativas que éste). La Junta tiene su sede en el nº 1 de la calle 18 de Julio al encontrarse en reparación el ayuntamiento y en 1949 se traslada a la sede definitiva del ayuntamiento en la plaza del generalisimo.

·         Años 1945-48 estaba presidida por el alcalde (Pablo Ruiz Haro) y formada por un concejal (Antonio Peña Coba), el cura (Manuel Casado Vallejo), el médico (Vicente Rey González), un representante de la sección femenina (Francisca Caruana Mateos, que casualmente era la directora de la Escuela Graduada de Niñas), el delegado local del frente de juventudes (Pedro Reca Valenzuela), una maestra designada por la inspección (Carmen Casado García), dos padres designados por la Asociación provincial de padres de familia (no fueron nunca nombrados) y un maestro (Luis Gámiz Pasadas, director de la Escuela Graduada de Niños), que hacía las veces de secretario.

·         Dentro de la Junta existía la Comisión Local de Mutualidades y Cotos Escolares de Previsión, formada por el primer teniente de alcalde (Antonio Rodríguez-Muñoz Cobo), el cura párroco (Manuel Casado Vallejos), un representante de la Jefatura Local de Falange y las JONS (Antonio Palomo Morales), un representante del Instituto Nacional de Previsión), el notario (Luis Oliva Sacristán) y el médico (Juan Domingo Gálvez Pérez). Esta comisión no llega a funcionar debido a que no existe ningún tipo de mutualidad de maestros o vecinos, ni obra social que pueda adherirse a tal iniciativa.

·         Como pruebas irrefutables del vínculo que se establece en esta etapa entre escuela e iglesia destacamos:

·         La preparación exhaustiva llevada a cabo por los maestros a los niños que van a realizar la Primera Comunión, a la que se da extrema importancia desde la misma escuela. En 1963 es Francisco Sánchez el que la lleva a cabo (60 niños) y posteriormente serán otros maestros los que se harán cargo de esta función.

·         El hecho anterior se completa con la celebración desde 1964 de la Primera Comunión en el comedor del colegio, a la que se invita a los comulgantes y a las autoridades locales. En nuestro recuerdo está con nostalgia aquel desayuno a base de chocolate, tortas y algún dulce, junto con familiares y amigos. Un acto entrañable, repleto de austeridad, frente a los despilfarros desnaturalizados en los que nos hemos sumergido en los últimos años.

·         La penalización de las faltas a misa. Literal punto 2 acta 3-02-65: "Se acuerda, vista la irregularidad de la asistencia de los niños y niñas a la Santa Misa tomar las medidas oportunas para que ningún alumno se quede sin cumplir este precepto, castigándose al niño o niña, que no asista en corporación con los Sres. maestros y maestras a la no asistencia a clase por espacio de dos días". El cura en este tiempo era Joaquín Parra González.

·         Hasta 1962 no tenemos constancia de la existencia de una Junta de Maestros (antecesora del Claustro de profesores). Como dato curioso destaca la no existencia de actas de las reuniones de maestras. Desconocemos si es que se han perdido o que no hubiese costumbre de hacerlas. Este mismo año el centro tiene 6 secciones (unidades) de niños y 5 de niñas. Maestros:

Director sin grado: Francisco Sánchez Martínez.

Secretario: Juan García Priego (1º= 45 alumnos).

Maestros: Luis Gámiz Pasadas (3º= 46 alumnos), José R. Alcalá Gutiérrez (2º= 43 alumnos), Adolfo Ortega Mazuecos (4º= 46 alumnos), Alfredo Barberán Valcarcel (1º = 52 alumnos) y Pilar Bellido Navarro (Párvulos= 68 alumnos).

·         La primera Junta de maestros con director único para niños y niñas tiene lugar el 30 de Septiembre de 1963. El centro cuenta con 12 secciones y los maestros son:

Director sin grado: Francisco Sánchez Martínez.

Secretario: Juan García Priego.

Maestros: Francisca Caruana Mateos, Josefina Muñoz Hurtado, Carmen Pérez Gil, Consuelo Aznar Jiménez, José Alcalá Gutiérrez, Adolfo Ortega Mazuecos, María Digna Martínez Hortal (nuevo), Rosa Vara Rubio (nuevo), Luis Ortega Mazuecos (nuevo), Francisco Valenzuela Haro (nuevo) y Manuel Gascón Coca (nuevo).

·         Con respecto al centro:

·         Tras la guerra, el colegio pasa a denominarse "Escuela Nacional Graduada" con una separación tajante entre maestros (niños en planta baja y patio de la carretera) y maestras (niñas en planta alta y patio de detrás), contando además con una directora (Fca. Caruana Mateos) y un director (Luis Gámiz Pasadas). A partir de Julio de 1963 se engloban ambas escuelas en una, pasando a denominarse Agrupación Escolar Mixta "Tena Artigas". Lo de mixta vuelve a ser metafórico, porque siguen separados ambos sexos. El nombre le duró poco al centro, puesto que en el curso 1966/67 bajo la nueva dirección de Adolfo Ortega Mazuecos (director interino) el colegio toma el nuevo nombre de Agrupación Escolar Mixta "Miguel de Cervantes". El curso siguiente cambia la denominación a Colegio Nacional Mixto.

·         El edificio pasa por dos etapas de deterioro diferenciadas: la primera tras la guerra civil, en la que se encuentra semiderruido y Regiones desvastadas se encarga de su reconstrucción. Posteriormente, hacia 1956 se declara en ruinas y la Junta Local de Enseñanza Primaria con el apoyo de la inspección solicita la reparación del mismo, aunque hasta 1962 no dan comienzo las obras. Este curso las clases tienen lugar en locales, que no reunen las más mínimas condiciones. En Junio de 1963 se terminan las obras del centro y se vuelve a utilizar de nuevo.

·         Derrumbamiento de un techo: En acta de la Junta Local de Instrucción Pública se detalla hasta qué punto de deterioro se encontraba el centro. Literal (10-10-56): "Los componente de la Junta D. Luis Gámiz y Dñª Francisca Caruana como directores de las Graduadas de niños y niñas, respectivamente, dan cuenta del hundimiento ocurrido en una de las clases de niñas en la madrugada del 1 al 2 de los corriente, al desprenderse por completo el cielo raso de dicha clase y que de haber ocurrido durante horas de la escuela hubiera causado un día de luto para el pueblo, pues el sillón de la Sra. maestra quedó incrustado en la tarima de madera a causa de la cantidad de yeso que contenía el techo, el cual se derrumbó en un momento, con la particularidad que antes de caerse aparentemente el local parecía no amenazar ruina". En esta misma acta se deja constancia de que las clases de niñas quedan suspendidas y se empiezan a impartir en locales habilitados al efecto.

·         Cambio de solería de todo el centro durante el curso 64-65.

·         Hasta 1976 no se echa la primera capa de cemento al patio de niños.

·         Desde 1962 funciona un ROPERO ESCOLAR, que consiste en ayudas para compra de ropa y uniformes. Este mismo año se conceden 54 lotes de 400 ptas. con los que se entrega a cada beneficiario unas botas, chaqueta, pantalón, camisa, calcetines y pañuelo, todo ello en corte.

·         En Febrero de 1963 Fco. Sánchez (director de la Agrupación Mixta "Tena Artigas") y Juan García (secretario) recorren en taxi las caserías más importantes de nuestro término municipal con el fin de elaborar un itinerario y enviarlo a la Inspección. Un dato importante casi desconocido es que la inspectora Mª Asunción Arbiza, duda entre el transporte escolar o la creación de una escuela rural en la carretera de Madrid, según consta en acta de 27 de Junio de 1963. Al final se elige la vía del transporte escolar (Transportes Laureano Calvillo de Villa del Río), mediante un servicio diaria que traerá al centro el alumnado de las numerosas caserías cercanas. Comienza en el año 1965 con 60 alumnos y cobra 600 ptas. por día. Paradas en el recorrido del autobús: San José, Los Canales, Rojas, Las Viñas, Talero, San Joaquín, Arellano, Las Mercedes, El Abogado, Transformador, San José. Transportaba entre 23 y 28 alumnos.

·         El comedor escolar funciona desde 1963. Este primer año se le asignan 24 plazas, pero asisten 40 y en los curso sucesivos se va incrementando, llegando en el tiempo de la recolección de la aceituna a sobrepasar el número de 100 comensales. Sus instalaciones son una sala amplia situada al fondo de la planta alta y una cocina ubicada en la actual sala de Informática y la llevaban una cocinera (Gregoria Hurtado Colmenero y, posteriormente, Ana Marín Porras) y una ayudante de cocina (Isabel Pérez Marín), que era contratada en los meses de más trabajo, normalmente en la recolección de aceituna. Las ganancias que generaba el comedor se destinaron a comprar estufas y mobiliario para el mismo y para sufragar.

·         Desde el centro se realizan campañas sucesivas de leche y queso en la escuela. Todos tenemos aún impresos en nuestros ojos y en el paladar aquellos botellines de Coosur, que tomábamos con canela y azúcar. Eran años de penurias (aunque no para todos) y este subsidio a las zonas rurales deprimidas, propio de un país preindustrial, servía de consuelo espiritual a los altas jerarquías del régimen dictatorial.

·         Con el dinero excedente del comedor escolar se acomenten en 1964 dos actividades complementarias y una mejora en la infraestructura:

1.      Creación de un huerto escolar en terrenos del Grupo Escolar y acondicionamiento de los mismos para el riego. Está dirigido por Adolfo Ortega. Enrique Garrote Wenceslá dona los árboles frutales.

2.      Creación de una granja de cunicultura (conejos) en el patio de niños.

3.      Colocación de cortinas de tela azul a todo el centro.

·         Se suceden varios conserjes en el puesto: Antonio Gutiérrez Alcalá (1942), Ildefonso Alcalá Cerrillo (1948), Urbano Rivilla García (1950) y Antonio Herrero Sánchez (1963).

·         En los años 1971-72 se edita la revista "Nuestra Escuela" con colaboraciones de maestros y alumnos.

·         En este periodo se suceden diversos maestros y directores en el centro:

·         Hay un periodo en el que Lopera tiene dos directores:

Francisca Caruana Mateos (1945), dirige la Escuela Graduada de Niñas.

Luis Gámiz Pasadas (1945) es el director de la Escuela Graduada de Niños.

·       Francisco Sánchez Martínez (1962), es el único director sin grado (no da clase), que ha tenido Lopera. Es el primero que dirige de forma conjunta la escuela de niños y la de niñas a partir de 1963.

·         Juan García Priego (1964).

·         Adolfo Ortega Mazuecos (1966).

·         Francisco Valenzuela Haro (1972).

·         ACADEMIAS DE ENSEÑZANZA: Aparecen en este periodo varias academias de enseñanza, que posibilitaban, de un lado, la recuperación de los alumnos más atrasados y la preparación para el ingreso en el bachillerato, pero facilitaban, de otro, la discriminación por razones económicas. Destaca en 1944 la academia de Rafael Fernández, ubicada en la Plaza Bernabé Cobo, primero, y en el nº 5 de la calle Feria, después. Hacia 1953 aparecen dos nuevas academias: Santo Tomás de Aquino y la academia de Dñª Rosa. Ambas cuentan ya con varios maestros provenientes del colegio público. En los años 50 hay que mencionar las clases que daba el párroco Manuel Casado Vallejos, quien, sin llegar a formar una auténtica academia, contribuyó a la mejor la formación de determinadas materias. También destaca, ya a comienzos de los años 60, la academia San Fernando, que realizaba recuperaciones de materias y preparaba para el Bachillerato.

·         La EDUCACIÓN DE ADULTOS comienza en 1950, año en que es nombrado Rafael Garzón Pérez, maestro de la cortijada de Valcargao. Después continuará en cursos sucesivos utilizando las instalaciones del colegio público en horario de tarde-noche. En 1955 existen en Lopera 367 analfabetos entre 12 y 18 años (150 varones y 217 hembras) y 2189 con más de 18 años (755 varones y 1434 hembras). Las cifras muestran, por un lado los estragos de la guerra y la postguerra y, por otro, el escaso interés del régimen por mejorar el nivel educativo del pueblo, a pesar de que desde el curso 1955-56 existe en Lopera una Junta Local contra el Analfabetismo.

LA ÉPOCA DEMOCRÁTICA (1976-1998):

En 1976 llega la democracia, aunque la etapa denominada de transición democrática (1976-1986) depara pocas novedades a nivel educativo y será más tarde con la Reforma de la Enseñanza (1990), cuando se den los mejores pasos hacia una enseñanza de calidad.

Debido a que el índice de habitantes de las caserías va decreciendo paulatinamente, hacia 1979 se suprime el transporte escolar y, en consecuencia, el servicio de comedor. El centro queda configurado prácticamente con las mismas unidades que en 1978, es decir, 18 unidades mixtas y 2 de preescolar. En 1984 se amplían a cuatro las unidades de preescolar.

Uno de los primeros cambios que trae consigo la caída del régimen dictatorial en el terrero pedagógico fue la integración en 1977 de alumnos de un mismo sexo en la misma aula (aquello que ya implantó la II República en 1931) y que hace que se comuniquen las dos plantas del centro y éste pase a denominarse Colegio Nacional "Miguel de Cervantes", nombre que perdurará hasta 1982, fecha en la que el centro toma el nombre que conocemos en la actualidad.

El curso 76-77 comienza a funcionar por vez primera la Asociación de Padres de Alumnos. Hay que destacar que la iniciativa de esta idea parte del Claustro de Profesores y no de los padres, como parecería más lógico.

Durante el curso 83-84 tiene lugar un Curso de cine literario con la proyección de diversas películas en la galería del centro. Está auspiciado por la Caja de Ahorros de Córdoba.

Pocos aspectos de interés cabe destacar en este periodo, algunos de los cuales tienen que ver con la organización interna del centro más que con temas de interés general. Hasta el día de hoy se suceden en el cargo de director:

·           Francisco Haro Jiménez (1976).

·           Cayetano Gutiérrez Gracia (1979).

·           Felipe Hueso Vacas (1985).

·           Antonio Pantoja Vallejo (1990).

A nivel de obras destaca el cambio de pavimentos en ambas plantas del edificio, conversión de los servicios en aulas, creación de servicios nuevos en ensanches de galerías, colocación de zócalos en aulas y galerías y colocación de ventanales de aluminio en todo el edificio, lo que provocó que durante el curso 88/89 se tuvieran que realizar dos turnos de clase: de preescolar hasta 4º en turno de mañana y el resto por la tarde.

Con respecto a al EDUCIÓN DE ADULTOS, hay que mencionar el gran auge que cobra merced al programa de alfabetización puesto en marcha por la Junta de Andalucía en 1984. Este mismo año funcionan en Lopera dos aulas llevadas por los maestros Antonio Díaz Vallejo (director del centro) y Consuelo Valenzuela Ferruz. Salvo el primero, que continúa todavía, el segundo puesto ha sido ocupado por diversos maestros en los últimos años. Cabe destacar la gran labor formativa desarrollada por el centro, que desde hace varios años tiene entidad y local propios, y que ha posibilitado que cientos de personas salgan de la ignorancia y puedan hacer frente a las complejidades de la sociedad con mejor preparados. Entre las actividades culturales desarrolladas destacan los continuos talleres organizados sobre aspectos diversos de la vida profesional, como informática, carnet de conducir, actividades plásticas, fotografía, etc. Además, durante los últimos años se han venido impartiendo clases para la obtención del Graduado Escolar.

La entrada en vigor de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) en 1990, denominada coloquialmente Reforma Educativa, trae consigo una serie de innovaciones cargadas de indudable valor pedagógico, que mejorarán sensiblemente la calidad de la enseñanza. Destaca principalmente el esfuerzo de la Administración Educativa por rebajar las ratios profesor/alumno, que en muy pocos casos sobrepasan el porcentaje 25/1. Esta medida propicia el aumento espectacular de la plantilla de maestros, llegando a la cifra de 32 en la actualidad, distribuidos de la siguiente forma: 5 maestras de Educación Infantil, 18 maestros de Educación Primaria, 6 maestros de Educación Secundaria Obligatoria, dos maestras de Educación Especial y una maestra de Religión contratada por el obispado.

Algunos aspectos importantes a destacar en este periodo son:

·       Mejora de las infraestructuras y de la organización del centro, que se traduce en el cambio total de la instalación eléctrica (curso 90/91), dotación de calefacción central (curso 91/92), creación del escudo del centro (curso 91/92), colocación de un equipo de megafonía interna y externa (curso 92/93).

·       Cabe destacar la fructífera colaboración del ayuntamiento durante lo–años 92-94, al atender viejas reivindicaciones del profesorado, que constan en las memorias finales de curso, como son poner fuentes en los patios, dotar al centro de depósitos de agua, colocar barandas en las plataformas de entrada, eliminar las chimeneas para evitar las fugas de calor y aumentar el espacio disponible en las clase, colocar sirenas para avisar en las entradas y ayuda económica para comprar una multigrabadora digital.

·       En el curso 94-95 se realiza un rifa para recaudar dinero y poder dotar de cortinas nuevas al centro. No obstante, la recaudación no es suficiente y se tiene que recurrir a la ayuda del ayuntamiento, dinero del centro y una ayuda de la Caja General de Granada, a través de la Delegación Provincial.

·       En este periodo también se ha realizado un gran esfuerzo por mejorar la decoración general del centro.

·       Cambio del 90 % del mobiliario escolar. Esta campaña realizada con la ayuda de la inspección de la zona ha propiciado el cambio de mesas y sillas de alumnos, mesas y sillones de maestros y pizarras de todo el centro.

·       Existen unas relaciones fluidas entre el centro y la Asociación de Madres y Padres, que se traducen en colaboraciones puntuales en las actividades extraescolares y complementarias mediante programaciones conjuntas y reuniones periódicas.

·       El curso escolar el curso 95/96 cambió la jornada tradicional de trabajo de 5 mañanas y 5 tardes por una jornada de 5 mañanas y 2 tardes. Este cambio que había sido pedido por el profesorado durante varios años, supuso un amplio debate de toda la comunidad educativa, que, finalmente, en una asamblea celebrada en 1995 decidió por mayoría modificar el modelo de jornada.

·       Puesta en marcha a partir del curso 1995/96 de actividades extraescolares en las tardes de los miércoles, jueves y viernes. Este hecho sin precedentes en la historia del magisterio local está impulsado por una Comisión formada dentro del Consejo Escolar y cuenta con la ayuda económica inestimable del ayuntamiento, así como con la colaboración de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del centro.

·       Publicación de la revista escolar "Paloma de Papel" a partir de año 1990. Esta revista que también ha pasado por diversas etapas en sus composición y formato lleva publicados hasta la fecha 15 números. Su director ha contado con ayuda por parte de todo el profesorado del centro, así como de un nutrido grupo de alumnos de los niveles superiores, que han trabajado con entusiasmo dentro y fuera del horario destinado a Informática..

·       Implantación del Plan Experimental de Informática Educativa "Plan Alhambra", durante los cursos 1987 hasta 1991. Este plan se fue completando con un proyecto de ampliación (3 ordenadores), un proyecto de autoedición escolar (1 ordenador y varios periféricos) y un proyecto de Educación Especial (1 ordenador). Por el aula de Informática del colegio, ubicada en la antigua cocina, han pasado cientos de alumnos, que han recibido una instrucción básica en Informática y, sobretodo, ha servido de apoyo al currículum de las distintas áreas.

·       Realización de las Finalidades Educativas y del Proyecto de Centro, vertebrado éste último, en el Proyectos Curriculares de Ciclo.

·       Instauración de actividades complementarias básicas en el trabajo de aula: Diario de Lectura, Concurso de Belenes, Cuentos de Navidad y Postales, Concurso de Relatos sobre la historia de Lopera, Día del Libro,  Concurso "Dibujo mi pueblo" o Día del Cachurro, entre otros.

·       Creación de un Grupo Ecológico denominado "Hierbabuena", que presta distintos servicios a la comunidad como pueden ser animar al uso de los contenedores de recogida de basura y reciclado de papel y vidrio, cuidado de la naturaleza y medioambiente más característico de Lopera, detección de punto negros medioambientales y reforestación de zonas semidesérticas.

·       El curso 96/97 comienza con un profesorado separado oficialmente en dos etapas: Infantil-Primaria y Secundaria Obligatoria. Estos segundos con un horario y un sueldo diferentes, lo que trae consigo agravios comparativos y pequeños roces entre compañeros de trabajo. La Administración Educativa acababa con un viejo sueño del magisterio: la creación de un cuerpo único de enseñantes, ya prediseñado por la II República.

Las perspectivas de futuro pasan ineludiblemente por la construcción inminente de un centro de Educación Secundaria Obligatoria. El Consejo Escolar del Colegio Público "Miguel de Cervantes" ha venido siguiendo muy de cerca este asunto, manteniendo dos reuniones en los dos últimos años con la Delegada Provincial de Educación, Aurelia Calzada, la primera en marzo de 1996 y la segunda en el pasado mes de Enero. En ambas reuniones la delegada atendió muy amablemente a los miembros del Consejo Escolar y manifestó la prioridad que tenía la Junta de Andalucía en la construcción del nuevo centro, dada la falta de espacio existente en el actual centro. El presupuesto estimado para hacer frente a los costes de la obra asciende a 258 millones, sufragados en su totalidad por la Junta de Andalucía a través de un crédito que se concederá al ayuntamiento de Lopera. El centro se ubicará en los terrenos que el ayuntamiento ha permutado con la Fundación "Antonio Navarro", situados en la denominada "Huerta de la Notaria", cercana al actual colegio. La implantación de la Reforma el próximo curso en el nivel 3º de Educación Secundaria implica de lleno a las autoridades para que, al menos, una parte importante del nuevo centro sea una realidad en el mes de Septiembre de 1998.

Pero la construcción de este centro de Educación Secundaria no exime a la Administración de otras dos acciones, que deberá realizar en un plazo muy corto:

·       La construcción de un centro específico de Educación Infantil para poder hacer frente a la reiterada demanda de la población de escolarizar a los niños de 3 años. Un posible lugar de ubicación del nuevo centro (del que todavía no existe ni proyecto) es junto al centro de Secundaria, dadas las disponibilidades de espacio existentes. Este extremo ya fue expuesto por la dirección actual del centro al ayuntamiento, con el fin de que planificase la zona de forma que permitiese esta construcción.

·       La remodelación y rehabilitación de espacios en el actual centro, que quedaría sólo para Educación Primaria. Se deberían crear despachos para tutoría, sala de música, usos múltiples, salón de actos y dependencias para la administración.

Mención aparte merece el Bachillerato y la Formación Profesional, que también están siendo remodeladas por la Reforma. Nuestros estudiantes tendrán que seguir viajando a Porcuna, lugar en el que se está terminando de construir un Instituto nuevo, que pensamos podrá entrar en funcionamiento el curso próximo.

Queremos completar este panorama haciendo constar el beneficio que está suponiendo para el pueblo la reciente creación de la Universidad de Jaén en la que se pueden estudiar cada día más carreras y la convocatoria, por vez primera el actual curso académico, de las Becas para Estudios de la Fundación "Antonio Navarro", que ha facilitado los libros gratis a cientos de alumnos de Educación Infantil y Primaria y repartido becas de 50.000 ptas. y 100.000 ptas., respectivamente, a alumnos de Enseñanzas Medias y Universidad.

Para finalizar queremos hacer mención de la celebración durante el año que comienza del 70 aniversario de la creación del actual Colegio Público "Miguel de Cervantes", con la única finalidad de exaltar la educación y hacer ver a la población el importante papel desempeñada por el edificio a lo largo de la historia de la educación de los últimos años y promover, a la vez, la educación integral como única vía de dignificación de la persona. Diversos actos, todavía por programar, llamarán la atención de los loperanos sobre la importancia de una educación de calidad para contribuir en el desarrollo del ser humano.

Para finalizar, queremos expresar nuestro agradecimiento, a todas las personas que han colaborado con nosotros y nos han facilitado fotografías y datos, sin los cuales hubiese sido imposible terminar no sólo la presente comunicación, sino el libro que verá la luz próximamente con el título "250 años de  magisterio en Lopera (1748-1998)" y del que queremos dejar constancia en primicia en estas IX Jornadas. Un libro que tendrá más de 300 páginas y en el que encontraréis cientos de fotografías de todos los periodos de la historia de la educación en Lopera.

BIBLIOGRAFÍA:

Actas de la Junta Local de Primera Enseñanza. Años 1945-1956.

Actas de la Junta Local Municipal de Enseñanza Primaria. Años 1957-1964.

Actas de las Juntas de Maestros. Años 1962-1964.

Actas del Consejo Escolar (denominación del Claustro). Años 1965-78.

Actas del Claustro de Profesores. Años 1979-1997.

Actas del Consejo Escolar (elegido democráticamente). Años 1986-1997.

Archivo Histórico Municipal. Años 1748-1997.

Archivo Histórico Provincial de Jaén (Legajo 3922, folio 7).

Por José Luis Pantoja Vallejo - 15 de Octubre, 2006, 18:15, Categoría: Historia de Lopera
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